ÚLTIMOS ARTÍCULOS Suscríbase a este Sitio para que reciba los últimos Artículos

Se me dificulta orar… ¿Qué hago?


Es importante definir una disciplina de oración diaria


“Sin duda esta carta le resultará extraña, pero le ruego tome en cuenta mi inquietud: Soy un líder cristiano a cargo de los caballeros en nuestra congregación. Trabajo durante el día y, generalmente, con mi esposa todas las noches pasamos una hora en el templo. Nos gusta servir a Dios. No es una carga, es un placer hacerlo. Mi problema es que llego tan cansado, que no tengo tiempo parar orar. Incluso, al comenzar el día, estoy tan rendido, que a duras penas me despierto y al mirar la hora, ya es tiempo de ir a la ducha, desayunar y al trabajo de nuevo…”
R.L.P., desde Dallas, Texas, en EE.UU.

Respuesta:

¿Cuál es el paso más importante de un hombre o una mujer comprometidos con el Reino de Dios? Su vida devocional diaria. Es uno de los procesos más complejos porque quizá nos gusta leer las Escrituras, ver buenos vídeos cristianos, asistir a la congregación, pero reconozcámoslo: a muchos se nos dificulta la oración.

¿Es pecado juzgar la profecía?

Las Escrituras nos instruyen sobre la
necesidad de evaluar las profecías


“El presidente de la sociedad de caballeros de la congregación a la que asisto dice que es profeta. Y lo planteo así, porque no siento paz cuando, en medio del culto, levanta su voz y expresa cosas como “Así dice Jehová: Vosotros sois pueblo rebelde”. Personalmente creo como teatral el asunto. Sin embargo muchas personas desean estar a su lado para que les dé profecía. En cierta ocasión, cuando puse en tela de juicio su don de profecía, me dijo que estaba cometiendo un pecado imperdonable. ¿Es eso así?¿Será un verdadero profeta?¿Cómo juzgar la profecía?”
J.M.M.M. desde Temuco, en Chile.

Respuesta:

Decenas de personas en el pasado eran proclives a ir a pitonisas, a hacerse leer las cartas, el tabaco y cuanto superstición—fruto del ocultismo—encontraban a su paso. ¿Cuál era su objetivo? Conocer qué habría de ser en el futuro. Cuando entran a militar en el cristianismo evangélico, muchos andan tras los profetas o quienes se dicen profetas, reemplazando su curiosidad y avidez por conocer “qué será mañana” antes que recibir una exhortación proveniente de nuestro amado Dios.

¿Por qué debo bautizarme de nuevo?

Probablemente se pregunta por qué debe bautizarse nuevamente;
le tenemos la respuesta


“Por años he sido católica. Ahora que comencé a asistir a una congregación pentecostal de mi ciudad, me explica el líder a cargo del discipulado que debo bautizarme de nuevo. Bautismo es ir a las aguas, de acuerdo, pero si en mi infancia recibí las aguas bautismales en el catolicismo, ¿qué sentido hay de ser bautizada de nuevo?¿Qué ocurre si no quisiera dar ese paso?¿Acaso no me perdonaría Dios?. Realmente no entiendo.”
J.L.C. desde San Pedro Sula, en Honduras.

Respuesta:

El bautismo encierra dos elementos. El primero, es un paso de fe. Entendemos que una vez creemos en el Señor Jesús como Salvador personal, testimoniamos tal convicción yendo a las aguas bautismales. El propio Cristo dijo: “El que creyere y fuere bautizado será salvo, más el que no creyere será condenado.”(Marcos 16:16).

“Se me dificulta perdonar…”

El perdón nos hace libres y nos permite el crecimiento
personal y espiritual

 “Le escribo porque siento que el daño que nos hemos provocado como pareja, pero que a la vez ha terminado afectando a nuestros hijos, es algo que no puedo perdonar. Cada vez que estamos emprendiendo algo bueno en familia, recuerdo todos los conflictos que hemos vivido y, sinceramente, me desanimo. Realmente siento que no puedo perdonar, y pido su orientación”.
L.F.M., desde Caracas, en Venezuela:

Respuesta:

La frase del Obituario resultó contundente. Quienes la leían no podían creerlo. Decía: "Nació el 4 de enero de 1935 y murió el 30 de agosto de 2013. Le sobreviven seis de los ocho hijos a quienes se pasó la vida torturando de todas las formas posibles. Mientras descuidaba y abusaba de sus hijos más pequeños, se negaba a permitir que alguien más los cuidara o les mostrara compasión." Lo publicó el diario norteamericano Reno Gazette-Journal (RGJ).

¿Mora el Espíritu Santo en nuestra vida?

Todos nosotros, si estamos en íntima relación con Dios,
experimentamos el hablar en lenguas


“Fernando, leo con frecuencia las respuestas a los interrogantes que le envían desde diversos países. Le confieso que soy un cristiano que batalla con los deseos de la carne. Aunque tengo 27 años, soy casado y padre de un niño, me enfrento a muchos deseos. Creo que esa es la razón por la que no tengo el Espíritu Santo. Los demás ya han sido bautizados con fuego, hablan en lenguas y yo aún no; lo comprendo y creo que es por mi pecaminosidad. ¿Será que algún día podré hablar en lenguas?” J.B.A. desde Montevideo, Uruguay.

Respuesta:

Días antes de la pasión, muerte y resurrección del Señor Jesús, él dijo a sus discípulos “Sin embargo, os digo la verdad. Os conviene que me vaya, porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros. Pero al irme, os lo enviaré. Y cuando él venga convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio”(Juan 16:7, 8).

Sentimientos de rencor en su corazón

El perdón nos destruye e impide que sigamos creciendo espiritualmente


“Por años he considerado que soy una mujer buena, pero justamente por mi condición, enfrento problemas. Hay quienes han abusado de mi buena fe. Con decirle que he servido de fiadora y aquél a quien le ayudé con este servicio, se fue de la ciudad y me dejó con una enorme deuda por electrodomésticos. Ese es solo un ejemplo. Sería innumerable si cito todos los casos ahora. Por el daño que me han hecho, siento que no puedo perdonar y esa situación me causa mucho dolor y desánimo en mi vida cristiana”.
J.A.D. desde Piura, en el Perú.

¿Dios nos perdona aunque los pecados sean graves?

Dios nos perdona de una vez por todas y nos permite emprender
una nueva vida...


“Me practiqué un aborte hace tres años. El novio con el que me involucré sentimentalmente, siendo cristiana, me embarazó y dijo que no respondería. Creí en él porque iba a la iglesia. Cuando me dejó en esa situación, dejó de asistir. Nadie se enteró de mi decisión. Desde entonces vivo un infierno. Siento que Dios no me perdonó, aunque le he pedido muchas veces que lo haga. Dejé de ir a la iglesia. No me siendo digna de ser Su hija.”
O.S.G. desde ciudad de Panamá.

Respuesta:

La primera pregunta que debemos hacernos, para responder al interrogante que se formula, es ¿Quién no ha cometido errores? Sin duda no hay ni siquiera uno. En mayor o menor medida, todos hemos errado.

¿Cómo resolver los conflictos matrimoniales?



Las crisis, las ofensas y los problemas nos llevan al divorcio



“Imagino que, como me ocurre a mi, le pasa a todos los matrimonios. Tenemos problemas como pareja; el asunto es que, cada vez que hay una diferencia, termina convirtiéndose en una situación complicada y mi esposa saca en cara todos mis errores. Reconozco que la he ofendido, pero sin duda, no habría lugar para que el asunto se volviera tan complicado, que no se pudiera resolver fácilmente. ¿Cómo podría resolver esos conflictos que nos surgen?, y más: ¿Cómo enfrentar el dolor que causé a mi cónyuge?”
S.Y.T., desde Managua, Nicaragua

Respuesta:

Cuando emprendemos el noviazgo, no se ve sino lo bueno de cada uno de los componentes de la pareja. De hecho, todo nos parece maravilloso en la otra persona. Lo complejo se produce cuando pasa el tiempo y comprobamos que sí hay fallas, conductuales o de palabras, que terminan generando heridas. Y esas heridas emocionales van agigantándose conforme pasa el tiempo y llevan al resquebrajamiento de la unión.

La violencia marca a nuestra familia

La violencia intrafamiliar tiene muchas formas
de manifiestarse

“Llevo siete años compartiendo la vida con una esposa que, reconozco, es maravillosa. Tenemos dos hijos. Las relaciones se han deteriorado bastante. Reconozco que me salgo de casillas. Mi esposa se desespera, y con razón, porque si ella no me da la razón siempre, pues estallo. Por momentos no se qué hacer. Pido a Dios que me ayude en todo esto, y a ustedes, que me orienten.”
P.L.B., desde Salaverry, Perú

Respuesta:

El problema, sin duda, no está en su familia sino en usted. Esa situación tiene dos direcciones hacia las cuales le aconsejo que se encamine. La primera, Dios. Sin duda, reconocer que ha cometido errores es ya un buen indicio. Revisar dónde están los errores y disponerse a corregirlos.
            El segundo aspecto es que, en mi humilde criterio, es bueno que se entreviste con un sicólogo cristiano. Hay situaciones de su niñez que debe revisar, porque usted mismo quedó marcado por hechos que hoy le llevan a repetir el mismo comportamiento violento que apreció.
            Ahora, algo que está en sus manos en pedirle a Dios que le ayude a detener la cadena de la violencia intrafamiliar que le afecta a usted—por la crisis que desencadena un episodio violento—pero también a su cónyuge y a los hijos.
           

Invierta vida, tiempo y esfuerzos en la familia

Tenga en cuenta siempre que la familia es muy
importante para Dios

“En días pasados dialogué con mi esposo, después de mucho tiempo de no hacerlo, y encuentro que está bastante herido. Asegura que he descuidado la familia. Mi trabajo como administradora de un almacén de cadena a veces me ocupa hasta doce horas. Y, tal como van las cosas, sinceramente no sé que hacer. Pareciera que no hay mayor salida a este problema. ¿Me pueden orientar?”
J.M.R., desde Panamá, ciudad de Panamá

Respuesta:

Los seres humanos tenemos un problema: Nos ocupamos de todo, del trabajo, del estudio, de las relaciones sociales, menos del matrimonio.

ESTUDIOS BÍBLICOS MÁS LEÍDOS

 
Soporte Técnico : Guerra Espiritual | Sermones Bíblicos | Estudios Bíblicos
Copyright © 2013. CONSEJERIA PASTORAL - Todos los Derechos Reservados
Plantilla Creada Por Creating Website Publicado Por Mas Template
Tecnología Blogger