![]() |
| Dios desea que seamos responsables con nuestras familias, que velemos por nuestro cónyuge y nuestros hijos... |
“Le confieso que una de mis mayores
tentaciones es la infidelidad. No puedo resistir el trato con personas del sexo
opuesto. Me genera tentaciones. No ha sido fácil vencer. He acudido a la
oración, pero a veces ha sido muy difícil. Por momentos pienso sobre qué podría
yo perder, si los demás lo hacen también. Hay momentos en los que estoy en una
encrucijada…”
R.L.M., desde San Juan, Puerto Rico.
Respuesta:
Lucía se tomó el trabajo de velar porque su esposo estuviera
sumido en un sueño profundo. Se acercó a la mesita de noche, sacó el celular de
Rodrigo y miró los mensajes enviados. ¡Allí estaba la evidencia! Había dirigido
siete frases amorosas a una joven que, comprobó tiempo después, era compañera
de la oficina. Le estaba siendo infiel. Un golpe bajo. Lo sintió en el alma.
Pensó en sus dos hijos, pero también en su dignidad. Decidió separarse…










