ÚLTIMOS ARTÍCULOS Suscríbase a este Sitio para que reciba los últimos Artículos

Desde HOY lea CONSEJERÍA PASTORAL en MensajerodelaPalabra.Com


Nos escriben desde un matrimonio en crisis...


Dios desea que haya matrimonios sólidos. Hoy es el día de empezar


“Tengo muchos dificultades en casa porque mi esposa quiere hacer lo que ella quiere. ¿Son pocos a quienes les ocurre esto? Lo cierto es que esa situación, que se viene presentando hace ya algún tiempo, nos está afectando como familia. Además, mi esposa procura tener las riendas de todo. Necesito un consejo porque las cosas siento que no van bien y he pensado en varias ocasiones en el divorcio.”
L.M.J. desde Madrid, España.

Respuesta:

En primer lugar permítame decirle que no conozco un hogar en el que no haya dificultades. Aun cuando haya un alto nivel de comprensión entre los dos, siempre surgirán dificultades. Eso es algo que ocurre a todos los matrimonios. Al fin y al cabo somos dos mundos bajo un mismo techo.

¿Por qué lee usted material de los Testigos de Jehová?

Todo cuando nos enseñan, debemos
confrontarlo con lo que dicen las Escrituras


En una de sus conferencias aquí en Santiago de Cali, escuché que leía quincenalmente el material (Revistas La Atalaya y Despertad, entre otras) que editan los Testigos de Jehová y, aunque no los criticó, dejó sentado que mantiene diferencias doctrinales con ellos. Yo también he leído esos materiales, y no les encuentro ningún error doctrinal. Ahora, otra pregunta: ¿Por qué lee usted esos documentos? Usted podría decirme que errores tienen.
J.A.B., desde Santiago de Cali, en Colombia.

Respuesta


Vamos por partes porque su comunicación, aunque concisa, toca varios aspectos. En efecto, me llegan las revistas y los libros que publican los Testigos de Jehová. Personalmente he tenido amplios diálogos con muchos de sus miembros y, al igual que ellos han respondido a mis preguntas, yo he despejado algunos de sus interrogantes respecto al pensamiento y obrar del pueblo cristiano evangélico.

¿Cómo salir de mi crisis familiar?

Sólo cuando entramos a revisar cómo andan nuestra
vida y nuestra familia, podemos imprimir cambios
valiosos a nuestra vida...

“Desde hace algún tiempo enfrento problemas a nivel familiar. No cualquier cosa, complejos. Creo que he dado mi mejor parte: Soy un esposo comprometido, si hay algo que hago es trabajar duro por mi familia, y soy de los que llevan hasta el último peso a casa. No obstante, las cosas no parecen ir bien. Tengo muchas dificultades. Es allí donde me pregunto: ¿Qué está pasando?¿Por qué las cosas no parecen marchar?¿Acaso no estoy haciendo mi mejor esfuerzo? En mometos así, necesito mucho del consejo de ustedes sobre qué hacer…”
L.M.G., desde Lima, Perú
Respuesta:

¿Cómo anda su familia? Tal vez la relación con su esposa, aquella mujer que lo conquistó en su juventud, se ha enfriado. ¿Y el trato con los hijos? Probablemente se tornó muy distante. Lleva tiempo sin cruzar palabra con ellos. Todo ha caído en un círculo sin fin en el que simplemente está sobreviviendo.

¿Alabar a Dios en medio de la adversidad?

Es imperativo y aconsejable que busquemos a Dios en medio
de los momentos críticos

“Es muy fácil decirle a una persona que se encuentra llena de problemas, que tenga confianza y conserve la calma. ¿Cómo lograrlo?¿Por qué resulta tan difícil serenarse cuando las cosas van mal? Realmente, en momentos así, necesito un buen consejo.”
L.E.H., desde Santiago de Chile.

Respuesta:

¿Qué representa para un hombre pasar de la victoria a la más profunda derrota en cuestión de segundos, minutos o quizá horas? Sin duda es el anticipo de una crisis que marca su vida. Son situaciones que todos hemos pasado o, probablemente, estamos a las puertas de enfrentar. Las dificultades no son propias de aquellos que no tienen a Dios en su vida; los cristianos las enfrentamos y, si no estamos preparados y las afrontamos en nuestras fuerzas, podemos desestabilizarnos fácilmente.

Deseo experimentar cambios en mi familia, ¿qué hacer?

Si disponemos nuestro corazón, Dios nos ayuda
en el proceso de cambio con la familia

“Desde hace varios años vengo librando una tremenda lucha con el deseo de un hogar diferente. Cuando contraje nupcias, todo era maravilloso. Mi esposa dispuesta a dialogar. Nacieron los hijos y cambió. Hoy parece mi enemigo. Reconozco que muchas cosas han cambiado, no para bien. Anhelo un cambio en mi familia, ¿qué hacer?”
J.L.L. , desde Buenos Aires, Argentina

Respuesta:

El mayor problema que enfrentamos los seres humanos es que esperamos que haya cambio, pero que se cambio comience con los demás. Nos lamentamos: “Si mi esposa fuera…”, “Si mis hijos fueran…”. Generalmente no decimos: “Si yo fuera…”.

Evangelización para los enfermos

A toda persona se debe
compartir las Buenas
Nuevas de Salvación


"Entiendo que una de sus áreas fuertes es la evangelización. Lo digo por lo que he leído de sus escritos. Personalmente junto con dos personas más de la iglesia, deseamos ir a los hospitales para compartir la Palabra de Dios. ¿Cómo mira usted este ministerio?¿Acaso el evangelismo a una persona del común es diferente para los enfermos y de qué manera?¿Cómo puedo emprender este ministerio? Desde hace varios días en oración he sido inquietado sobre la necesidad de llegar a hospitales y clínicas con el evangelio."
J.J.T. desde Maracaibo, en Venezuela.

Respuesta:

Su inquietud me hace recordar la intranquilidad que embargó hace más de setenta años a Dawson E. Trotman. Es probable que el nombre no lo asocie con nada o nadie; sin embargo Trotman fue el gestor de Los Navegantes, una organización que trabajó intensamente en la extensión del Reino de Dios mediante la proclamación del evangelio del Señor Jesús. Él y un amigo se levantaban cada día antes de las cinco de la mañana y oraban hasta las siete. Después se dirigían al trabajo. Su anhelo era que el Padre les mostrara cómo ganar almas para Cristo. Y a la postre fueron gestores de un gran movimiento internacional.

Lo aconsejable: Cerrar el círculo del conflicto familiar

Lo aconsejable siempre, es resolver los
conflictos al interior de la familia

“Como esposa discuto con mi marido. Eso es muy frecuente. Reconozco que a veces no nos ponemos de acuerdo en cosas mínimas. Sin embargo, también debo admitir que soy orgullosa y no doy fácilmente el brazo a torcer. Y veo que los problemas se están tornando cada vez más frecuentes. Necesito un consejo, por favor.”
M.L.M., desde ciudad de México


Respuesta:

Los problemas son inevitables en la relación familiar. Pueden surgir en la cotidianidad, con la pareja, o quizá con los hijos. Saltan al paso cuando menos lo esperamos. Puede ser un gesto, una palabra, una reacción que tomó por sorpresa a la otra persona y le llevó a reaccionar. Y ahí está el disgusto.

Descargue GRATIS el libro “La familia Cristiana”

Haga la descarga del libro GRATIS ahora mismo

Uno de los clásicos de la literatura contemporánea, el libro electrónico “La familia Cristiana” de Larry Christenson, es publicado hoy en formato digital para que usted pueda descargarlo y disfrutar—en su condición de líder o miembro del hogar—de pautas sencillas y prácticas para mantener los lazos unidos en la relación de pareja y con los hijos.
            Usted encontrará temas de tanta importancia como el orden de Dios para la familia, para los cónyuges, cómo mantener unidad con los hijos, cómo lograr la Presencia del Señor en la familia, y de qué manera los progenitores ejercen el sacerdocio al interior de la familia.
            Quienes han leído ya este libro opinan que es una brújula segura, con principios y valores, para asegurar hogares cimentados en la fe que permanecen en el tiempo.
            Podrá descargarlo en su computador, teléfono móvil o tableta electrónica, y leerlo cuando tenga oportunidad. Aprovechará muy bien el tiempo libre y su familia se lo agradecerá.
            Si desea obtener una copia GRATIS del libro “La familia Cristiana” de Larry Christenson basta que simplemente HAGA CLIC AQUÍ


Cómo obtener respuesta a mis oraciones


Dios responde con poder a nuestras oraciones
“Amados hermanos en la fe: Les escribo desde Guatemala. Me han gustado los temas que han venido publicando. Me interesa sobre todo la oración. Pertenezco a ese ministerio en mi congregación. Lo que, sinceramente me preocupa, es que muchas de mis conversaciones no reciben respuesta. Sinceramente no se qué pensar. ¿Acaso Dios no escucha todas nuestras oraciones? Me gustaría luces al respecto, por favor con base en la Biblia. Gracias. Lucila del Carmen García Peñate”

Respuesta:

Cuando oramos a Dios, sin duda lo hacemos porque deseamos que algo ocurra. Esa motivación que nace en lo íntimo de nuestro ser es la razón por la cual millares de hombres y mujeres se acercan al Señor. Quieren que se produzca –en la dimensión física—un cambio que puede ser llevar a la dimensión de lo posible, aquello que humanamente resulta imposible.

¿Puede una familia ser feliz?

Es fundamental que permitamos que Dios
ocupe el primer lugar en nuestra familia

“Quiero un consejo. Como familia tenemos muchas dificultades. Con mi esposa, literalmente no nos podemos entender. He hecho todo lo que está a mi alcance, pero no ha sido posible llegar al menos, a un grado mínimo de entendimiento. ¿Cómo podemos ser felices, si pareciera que en el hogar todos terminan chocando?”
L.R.M., desde Caracas, en Venezuela.

Respuesta:

            Los matrimonios de nuestro tiempo están en crisis. Las relaciones de pareja, ante el más mínimo asomo de incomprensión, dejan aflorar la posibilidad de acudir al divorcio. No les preocupa, por orgullo y egoísmo, el futuro de sus hijos.
            Un alto índice de chicos y chicas inmersos en las drogas, las pandillas, una vida sexual promiscua y la violencia, provienen de hogares disfuncionales. Los padres no se entendían, los dejaron a la deriva, y con el paso de los años, se aprecian las consecuencias.

¿Por qué ayunar?

El tiempo de ayuno es tiempo
de búsqueda de Dios

“Siempre me he preguntado sobre las razones que llevan al ayuno?¿Deben todos los cristianos ayunar?¿En qué me beneficia ayunar? Lo digo porque me resulta muy complicado ayunar. Es de las reuniones, al menos de las que realizan en la iglesia, a las que menos me gusta ir.”
F.G.J., desde Managua, Nicaragua:

Respuesta:

Puedo asegurarle que, si hiciéramos una encuesta entre los cristianos, le dirían muchos que—sencillamente—no les gusta ayunar.
            ¿Se ha encontrado alguna vez en una situación en la que—humanamente—no sabía qué decisión tomar? Es comparable a encontrarse en un camino que, sorpresivamente se bifurca y no hay cerca de nosotros que nos pueda indicar en qué dirección orientarnos. Todos alguna vez, en un momento específico, hemos experimentado esta incertidumbre. Lo grave del asunto es que, generalmente, siempre tomamos la decisión equivocada.
            Nehemías, uno de los hombres de mayor significación en la historia de Israel, se encontraba sirviendo en la corte real –a muchos kilómetros de Jerusalén y bajo un gobierno distinto al de su país--, cuando recibió la noticia de que la capital de su Nación se encontraba en ruinas.

Se me dificulta orar… ¿Qué hago?


Es importante definir una disciplina de oración diaria


“Sin duda esta carta le resultará extraña, pero le ruego tome en cuenta mi inquietud: Soy un líder cristiano a cargo de los caballeros en nuestra congregación. Trabajo durante el día y, generalmente, con mi esposa todas las noches pasamos una hora en el templo. Nos gusta servir a Dios. No es una carga, es un placer hacerlo. Mi problema es que llego tan cansado, que no tengo tiempo parar orar. Incluso, al comenzar el día, estoy tan rendido, que a duras penas me despierto y al mirar la hora, ya es tiempo de ir a la ducha, desayunar y al trabajo de nuevo…”
R.L.P., desde Dallas, Texas, en EE.UU.

Respuesta:

¿Cuál es el paso más importante de un hombre o una mujer comprometidos con el Reino de Dios? Su vida devocional diaria. Es uno de los procesos más complejos porque quizá nos gusta leer las Escrituras, ver buenos vídeos cristianos, asistir a la congregación, pero reconozcámoslo: a muchos se nos dificulta la oración.

¿Es pecado juzgar la profecía?

Las Escrituras nos instruyen sobre la
necesidad de evaluar las profecías


“El presidente de la sociedad de caballeros de la congregación a la que asisto dice que es profeta. Y lo planteo así, porque no siento paz cuando, en medio del culto, levanta su voz y expresa cosas como “Así dice Jehová: Vosotros sois pueblo rebelde”. Personalmente creo como teatral el asunto. Sin embargo muchas personas desean estar a su lado para que les dé profecía. En cierta ocasión, cuando puse en tela de juicio su don de profecía, me dijo que estaba cometiendo un pecado imperdonable. ¿Es eso así?¿Será un verdadero profeta?¿Cómo juzgar la profecía?”
J.M.M.M. desde Temuco, en Chile.

Respuesta:

Decenas de personas en el pasado eran proclives a ir a pitonisas, a hacerse leer las cartas, el tabaco y cuanto superstición—fruto del ocultismo—encontraban a su paso. ¿Cuál era su objetivo? Conocer qué habría de ser en el futuro. Cuando entran a militar en el cristianismo evangélico, muchos andan tras los profetas o quienes se dicen profetas, reemplazando su curiosidad y avidez por conocer “qué será mañana” antes que recibir una exhortación proveniente de nuestro amado Dios.

¿Por qué debo bautizarme de nuevo?

Probablemente se pregunta por qué debe bautizarse nuevamente;
le tenemos la respuesta


“Por años he sido católica. Ahora que comencé a asistir a una congregación pentecostal de mi ciudad, me explica el líder a cargo del discipulado que debo bautizarme de nuevo. Bautismo es ir a las aguas, de acuerdo, pero si en mi infancia recibí las aguas bautismales en el catolicismo, ¿qué sentido hay de ser bautizada de nuevo?¿Qué ocurre si no quisiera dar ese paso?¿Acaso no me perdonaría Dios?. Realmente no entiendo.”
J.L.C. desde San Pedro Sula, en Honduras.

Respuesta:

El bautismo encierra dos elementos. El primero, es un paso de fe. Entendemos que una vez creemos en el Señor Jesús como Salvador personal, testimoniamos tal convicción yendo a las aguas bautismales. El propio Cristo dijo: “El que creyere y fuere bautizado será salvo, más el que no creyere será condenado.”(Marcos 16:16).

“Se me dificulta perdonar…”

El perdón nos hace libres y nos permite el crecimiento
personal y espiritual

 “Le escribo porque siento que el daño que nos hemos provocado como pareja, pero que a la vez ha terminado afectando a nuestros hijos, es algo que no puedo perdonar. Cada vez que estamos emprendiendo algo bueno en familia, recuerdo todos los conflictos que hemos vivido y, sinceramente, me desanimo. Realmente siento que no puedo perdonar, y pido su orientación”.
L.F.M., desde Caracas, en Venezuela:

Respuesta:

La frase del Obituario resultó contundente. Quienes la leían no podían creerlo. Decía: "Nació el 4 de enero de 1935 y murió el 30 de agosto de 2013. Le sobreviven seis de los ocho hijos a quienes se pasó la vida torturando de todas las formas posibles. Mientras descuidaba y abusaba de sus hijos más pequeños, se negaba a permitir que alguien más los cuidara o les mostrara compasión." Lo publicó el diario norteamericano Reno Gazette-Journal (RGJ).

¿Mora el Espíritu Santo en nuestra vida?

Todos nosotros, si estamos en íntima relación con Dios,
experimentamos el hablar en lenguas


“Fernando, leo con frecuencia las respuestas a los interrogantes que le envían desde diversos países. Le confieso que soy un cristiano que batalla con los deseos de la carne. Aunque tengo 27 años, soy casado y padre de un niño, me enfrento a muchos deseos. Creo que esa es la razón por la que no tengo el Espíritu Santo. Los demás ya han sido bautizados con fuego, hablan en lenguas y yo aún no; lo comprendo y creo que es por mi pecaminosidad. ¿Será que algún día podré hablar en lenguas?” J.B.A. desde Montevideo, Uruguay.

Respuesta:

Días antes de la pasión, muerte y resurrección del Señor Jesús, él dijo a sus discípulos “Sin embargo, os digo la verdad. Os conviene que me vaya, porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros. Pero al irme, os lo enviaré. Y cuando él venga convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio”(Juan 16:7, 8).

Sentimientos de rencor en su corazón

El perdón nos destruye e impide que sigamos creciendo espiritualmente


“Por años he considerado que soy una mujer buena, pero justamente por mi condición, enfrento problemas. Hay quienes han abusado de mi buena fe. Con decirle que he servido de fiadora y aquél a quien le ayudé con este servicio, se fue de la ciudad y me dejó con una enorme deuda por electrodomésticos. Ese es solo un ejemplo. Sería innumerable si cito todos los casos ahora. Por el daño que me han hecho, siento que no puedo perdonar y esa situación me causa mucho dolor y desánimo en mi vida cristiana”.
J.A.D. desde Piura, en el Perú.

¿Dios nos perdona aunque los pecados sean graves?

Dios nos perdona de una vez por todas y nos permite emprender
una nueva vida...


“Me practiqué un aborte hace tres años. El novio con el que me involucré sentimentalmente, siendo cristiana, me embarazó y dijo que no respondería. Creí en él porque iba a la iglesia. Cuando me dejó en esa situación, dejó de asistir. Nadie se enteró de mi decisión. Desde entonces vivo un infierno. Siento que Dios no me perdonó, aunque le he pedido muchas veces que lo haga. Dejé de ir a la iglesia. No me siendo digna de ser Su hija.”
O.S.G. desde ciudad de Panamá.

Respuesta:

La primera pregunta que debemos hacernos, para responder al interrogante que se formula, es ¿Quién no ha cometido errores? Sin duda no hay ni siquiera uno. En mayor o menor medida, todos hemos errado.

¿Cómo resolver los conflictos matrimoniales?



Las crisis, las ofensas y los problemas nos llevan al divorcio



“Imagino que, como me ocurre a mi, le pasa a todos los matrimonios. Tenemos problemas como pareja; el asunto es que, cada vez que hay una diferencia, termina convirtiéndose en una situación complicada y mi esposa saca en cara todos mis errores. Reconozco que la he ofendido, pero sin duda, no habría lugar para que el asunto se volviera tan complicado, que no se pudiera resolver fácilmente. ¿Cómo podría resolver esos conflictos que nos surgen?, y más: ¿Cómo enfrentar el dolor que causé a mi cónyuge?”
S.Y.T., desde Managua, Nicaragua

Respuesta:

Cuando emprendemos el noviazgo, no se ve sino lo bueno de cada uno de los componentes de la pareja. De hecho, todo nos parece maravilloso en la otra persona. Lo complejo se produce cuando pasa el tiempo y comprobamos que sí hay fallas, conductuales o de palabras, que terminan generando heridas. Y esas heridas emocionales van agigantándose conforme pasa el tiempo y llevan al resquebrajamiento de la unión.

ESTUDIOS BÍBLICOS MÁS LEÍDOS

 
Soporte Técnico : Guerra Espiritual | Sermones Bíblicos | Estudios Bíblicos
Copyright © 2013. CONSEJERIA PASTORAL - Todos los Derechos Reservados
Plantilla Creada Por Creating Website Publicado Por Mas Template
Tecnología Blogger